Con el nuevo año todo son buenos propósitos. Es el momento en el que aprovechamos para plantearnos más retos, como si el resto del año no fuera tan propicio para establecerse metas. Tras las doce uvas, debe darse la mayor concentración de buenas intenciones y deseos. Aunque no estoy segura de que realmente sea beneficioso proponernos muchas metas, porque si no las conseguimos acabamos fustrados, pero por otro lado y por alguna razón que mi ser todavía no llega a entender acabamos haciéndolo, es como una oportunidad de conseguir esos deseos que no pudimos llevar a cabo en el año que acaba de terminar.
Las Navidades traen además de buenos propósitos, ilusión, deseos de paz, cenas en familia y también melancolía. Las felices fiestas no lo son tanto porque algo tiene que a muchas personas entristecen. Hay incluso quienes temen la llegada de estos días. En Navidad me suele dar un bajón, ya que de una u otra manera retrocedo en el tiempo y en el pasado habita siempre la melancolía. El estado de ánimo de muchos durante esos días apunta a la depresión, y a pesar de ello tenemos la obligación de estar contentos. Eso de estar contentos por obligación es terrible, es como comer sin ganas. Echas a faltar a los seres queridos que se fueron, también a quienes por unos motivos u otros esos días no pueden estar junto a ti. No quiero ser negativa, pero entre las familias no siempre reina la paz y contra más jolgorio, más sola te sientes, más necesitas de la paz, pero año tras año nos quejamos y año tras año continuamos repitiendo las tradiciones porque por alguna razón las añoramos, las necesitamos.
Desde hace años, sin excepción, escribo una carta a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Estas no ven la luz completa; solo fragmentos que leo o dejo que lean las personas involucradas. Una vez acabadas, las meto en un sobre, les pego un sello, y las mando sin remitente, rumbo al lejano Oriente desde el primer buzón que encuentro.
Aunque este año vaya a ser algo distinto, tampoco pediré cosas materiales, solamente pediré trabajo y estabilidad laboral para todos,felicidad para la flor de mi jardín, alegría y armonía para mi familia y mis amigos-as En mi lista de peticiones, solo se me ocurren cambios que me hagan más feliz,… sueño mis deseos deseándolos para todos.
Este año, a mis eficientes Reyes Magos les pediré que todo siga bien y que nos traigan un regalito especial en forma de corazón. Pediré que encontremos a esa persona que buscamos; que para reconocernos, solamente tienen que mirarnos a los ojos y ver en ellos, luz de brillantes “chispear”; o que prueben nuestros labios con sabor fresas y encontrar en ellos la estabilidad emocional y una historia de amor que nos haga vibrar.
Majestades, solamente pido que este año sea distinto, que traiga una sonrisa en nuestros labios, que nos miren a los ojos y vean nuestra ternura, que nuestra voz sea de susurro y con susurros viajar, y que en la picota de la vida podamos reír y llorar, (a ser posible todo junto), vamos, tráenos a todos ese ungüento, llamado Felicidad.
… y para mí, si a todos les llega todo eso, para mí,. . . solo quiero LIBERTAD.
En ésta noche mágica, Un deseo, Un beso, mucha salud y mucha paz
FELIZ REYES 2009




Bonita carta para los Reyes Magos...
Deseo que te traigan buenos momentos llenos de magia...
Y todo aquello que ya pides tu...
Bicos enormes!!
Te he dejado un regalito en mi blog...
Bicos enormes!!